Opción A: Meterme en un quirófano y ponerme en manos del Doctor Moreno. Las posibilidades de sobrevivir son muy escasas y, después de haber sido operado hace un par de semanas no se si tengo fuerzas para soportar una nueva intervención.
Opción B: Hacerle caso a Pablo y buscar una segunda opinión en Houston. El seguro médico me cubre el ochenta por ciento de los gastos. Me aterra viajar al otro lado del mundo en mis actuales condiciones. No creo que pueda hacerlo solo y no es fácil convencer a nadie para que me acompañe aunque ese es un problema menor.
Opción C: Explorar si es posible algún tratamiento no quirúrgico: quimioterapia o radioterapia. Recurrir a cuidados paliativos y sentarme a esperar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Buenas. Ante todo muchos ánimos. No te agobies. Por favor no te molestes porque te diga esto, lo digo con mi más buena intención. Te aconsejaría que leyeras: El camino del Zen, de Alan Watts, quizás te ayude a entender mejor las cosas. Respecto a las opciones, habla con doctores, y que te aconsejen, quizás el Dr. Moreno te aconseje lo de Houston. Plantéale estas 3 opciones, a ver que te dice.
Suerte y espero que todo se quede en un recuerdo, y no te angusties, sé feliz!
Un abrazo
Publicar un comentario