sábado, 3 de noviembre de 2007

No vuelvo a nacer

Me hubiera gustado comenzar este diario diciendo que hace veinte días volví a nacer. Me hubiera gustado pero no es posible. La enorme cicatriz que atraviesa mi abdomen me recuerda que no soy más que un condenado a muerte.

Los mismos médicos que hace un mes trataban de tranquilizarme diciendo que no sería más que una rutinaria operación de vesícula me explican ahora que tengo un tumor abrazado al páncreas que afecta a la vena cava y a todos los vasos que riegan mi aparato digestivo. Son taxativos: no pueden hacer nada, la cirugía está descartada.

Me llamo Arturo, aunque mi nombre es algo irrelevante en este momento. Tengo 42 años y soy un individuo completamente anónimo. Siempre he gozado de buena salud quizás por eso siempre me he mantenido bastante alejado de los médicos. Una y otra vez me repito que me estoy muriendo con la esperanza de ser capaz de aceptarlo antes de que ocurra. No sé cuánto tiempo me queda, puede que semanas, puede que meses… en cualquier caso bastante menos de un año. Hoy comienzo este diario que espero no se termine nunca.

No hay comentarios: